Una recaída es el regreso a los comportamientos y pensamientos adictivos, que se creían superados y que conllevan a consumir otra vez esas sustancias.
Las personas adictas son vulnerables, especialmente al inicio de los tratamientos en los centros de desintoxicación y al salir de la clínica, a las recaídas a las dogas o al alcohol.
Eso sí, cuanto más tiempo de abstinencia tengan sin haber tomado sustancias adictivas, mayor sensación de control sobre su mente y su cuerpo tendrán, lo que favorece una mejor recuperación.
De todas maneras, una vez las personas afectadas estén rehabilitadas o mientras tanto estén en proceso, pueden existir situaciones en su vida que hagan que tengan recaídas. Algunos de los motivos que pueden provocar que tomen nuevamente alcohol o drogas son:
-Tener obsesión por tomar sustancias adictivas.
-Insomnio e intranquilidad.
-Pensamientos constantes de su estilo de vida anterior mientras consumía.
-Aislamiento social, especialmente de sus amigos de toda la vida y su entorno más cercano, como antiguos compañeros de trabajo, de estudios, etc.
-Irritabilidad con todo lo que le rodea.
-Sensación de depresión y ansiedad constantes.
-Contacto con el círculo de riesgo, es decir, con las personas con las que consumía, o pasar por los lugares donde tomaba drogas o alcohol.
-No asistir a los seguimientos de los centros de desintoxicación y no seguir con las pautas descritas por los profesionales.
-Estar a la defensiva con su familia y amigos, e incluso tener discusiones con ellos.
-No tener capacidad de reconocer que tienen ganas de volver a consumir a sus allegados. No comunicarse con ellos sobre sus sensaciones o sentimientos puede afectarles.
De hecho, existen estudios que confirman que el 35 % de las recaídas se producen por los estados de ánimo negativo, el 19 % por conflictos con el entorno cercano y el 20 % por la presión social percibida una vez fuera del centro. El resto sería, como hemos comentado, por síntomas de abstinencia producidos por las ganas de consumir o no tener autocontrol personal.
Por ello es tan importante el seguimiento durante la estancia en los centros de desintoxicación y una vez fuera de las clínicas, ya que son personas más vulnerables a las que se les debe cuidar y proteger para evitar una posible recaída.










