El consumo de drogas genera grandes consecuencias negativas, tanto físicas como mentales.
Aunque se suele asociar tomar sustancias nocivas a personas jóvenes o con pocos recursos, es necesario saber que diferentes tipos de perfiles sociales consumen drogas y de manera muy adictiva.
Por ello, en los centros de desintoxicación tratan a cada persona de manera individualizada y con un tratamiento a medida, ya que las necesidades y el grado de adicción pueden variar, así como su situación.
A continuación detallamos las consecuencias negativas más relevantes y que afectan seriamente la salud del adicto:
Cambios neuroquímicos: el celebro de las personas consumidoras adquiere desajustes, afectando directamente a su memoria y al control cognitivo.
Cambios repentinos de estado: el humor de los drogadictos es muy cambiante, pudiendo estar relajado y, al poco tiempo, irritable e, incluso, agresivo.
Problemas en sus relaciones: tanto la familia, los amigos, compañeros de trabajo y su círculo más cercano, se ven gravemente afectados por el comportamiento y la actitud de un adicto.
Problemas de corazón: las drogas alteran el funcionamiento del corazón y, por lo tanto, este órgano se ve gravemente perjudicado.
Embarazos de riesgo: las mujeres embarazadas que son consumidoras pueden alterar su embarazo y que sus bebés sean prematuros o tengan problemas de salud.
Enfermedades respiratorias: las personas adictas tienen más probabilidades de sufrir una neumonía, ya que los problemas respiratorios aumentan.
Abandono del trabajo: como hemos comentado, el trabajo se ve muy afectado cuando una persona consume, ya que no pueden seguir el nivel de exigencia, suele haber faltas de asistencia laboral y su ánimo y sus ganas de realizar las tareas no son las mismas.
Ansiedad: la ansiedad e, incluso, el insomnio está presente en muchos adictos, además de alterar su calidad y cantidad de horas de sueño.
Consecuencias económicas: además de los efectos en la salud física y mental, hay que hacer hincapié en las consecuencias en la economía de un adicto, ya que destinan todos sus recursos a poder mantener su consumo. Además, pueden llegar a pedir e, incluso, robar dinero a su entorno.
Cabe destacar que, las personas adictas, pueden sufrir la muerte a causa de una sobredosis.
Como ve, las consecuencias son fatales y es necesario tomar medidas urgentes para minimizar los daños y que las personas afectadas pueden volver a la normalidad lo antes posible.
En los centros de desintoxicación cuentan con el personal médico adecuado para poder llevar a cabo el mejor tratamiento.










